Relatos con música

El camarero patriota

Irving Berlin (Irving Homepage)

Nombre: Israel Isidore Baline. Nacionalidad: bielorruso. Profesión: camarero. Un lugar en la historia de la música: compositor de grandes éxitos e himnos patrióticos. ¿Y cómo puede ser esto? Muy sencillo: suerte, talento y tesón. 

Israel Baline había emigrado a los Estados Unidos, junto a su familia a finales del siglo XIX. Había nacido en la localidad bielorrusa de Maguilov en 1888. En Nueva York, donde la familia se instaló, el joven emigrante había encontrado trabajo como camarero en el Pelham’s Café de Chinatow. De vez en cuando se subía al escenario e interpretaba alguna canción, mitad composición suya, mitad himnos que había oído cantar a sus compatriotas en las reuniones familiares. Un día, el dueño del café le pidió si podía componer alguna tonada que publicitara su local. Su competidor de la acera de enfrente había hecho esta experiencia y, la verdad, el negocio había mejorado, pues la clientela acudía al local, atraída por la cancioncilla que le servía de promoción. Baline no se lo pensó dos veces y compuso una pieza que tituló Marie from sunny Italy. La composición gustó y el dueño le premió con 32 centavos. Las primeras monedas que ganaba como compositor. Un premio muy generoso, si tenemos en cuenta que Baline tenía conocimientos elementales de música y apenas sabía leer partituras y mucho menos, naturalmente, escribirlas. La suerte había llamado a las puertas del café. Se trataba de no perderla, o al menos, de que ella no te abandonara.

Berlin canta a bordo del acorazado USS Arkansas en 1944

Para sorpresa de Baline, la canción que promocionaba el café fue grabada. Una confusión en la imprenta hizo que el autor de la obra  se llamara Irving Berlin. Y con ese nombre firmó más de 900 canciones, muchas de ellas, todavía en la memoria de cuantos reconocen y admiran la música generada en los Estados Unidos durante la primera mitad del siglo XX, la época dorada de Hollywood y de Broadway. Composiciones como Cheek to Cheek, Puttin on the Ritz, Alexander’s Ragtime Band, Let’s have another cup of coffee, Let’s face the music and dance, There’s No Business Like Show Business, White Christmas, Easter Parade o himnos patrióticos como God Bless America, llevan su firma.

Cuando Estados Unidos decidió intervenir en la I Guerra Mundial, Berlin no se lo pensó dos veces: acudió al frente, pero no con los galones de oficial del ejército, sino como músico. Organizó una revista musical mientras estaba recluido en Camp Upton. Reunió a 350 soldados que prefirieron subirse a un escenario antes que bajar a las fosas de las trincheras. Con el espectáculo recorrió parte de los Estados Unidos para recaudar fondos para la guerra. Compuso un himno patriótico, titulado God Bless América. Cuando el himno pasó de los escenarios al vinilo, alguien sugirió que podría ser utilizado como el himno de América por el patriotismo y el valor que rezumaba, tanto la música como la letra. Hoy sigue siendo una de las canciones más populares de los Estados Unidos. En la retina de muchos ciudadanos queda la imagen de un grupo de congresistas cantando el God Bless America, en las escalinatas del Capitolio después de los atentados terroristas del 11-S de 2001 en Nueva York y Washington.

Ginger Rogers, Irving Berlin y Fred Astaire.

La experiencia del musical guerrero la repitió durante la II Guerra Mundial. Berlin pidió permiso al general Marshall para organizar un espectáculo con el fin de insuflar moral a los soldados que se preparaban para combatir en el frente o estaban ya en el campo de batalla y para enfervorizar patrióticamente a todos los estadounidenses. De nuevo reclutó a más de 300 soldados y su espectáculo This is the army fue estrenado el 4 de julio de 1942. Permaneció tres años en los escenarios de Broadway y posteriormente viajó por todo el país.

Berlin también hizo incursiones en Hollywood con gran éxito. En 1927 se estrenó la película El cantor de jazz, primera cinta sonora de la industria cinematográfica estadounidense. El tema principal, Blue Skies, interpretado por Al Jolson, lleva la firma de Berlin. Posteriormente llegarían otros grandes éxitos de la mano, o mejor dicho de las piernas y los pies de Bing Crosby, Fred Astaire, Judy Garland y Ginger Rogers, con argumentos románticos de todos conocidos. A destacar, por ejemplo, el Cheek to cheek de Sombrero de copa y tantas otras que dieron fama a los intérpretes, quedando en la sombra figuras como la de Irwing Berlin. 

Su prolífica carrera como compositor sólo es comparable con su dilatada vida. Murió a la edad de 101 años con todos los deberes hechos.

Gabriel Sánchez

Esta es la famosa escena de Fred Astaire y Ginger Rogers en Sombrero de Copa (1935) cantando Cheek to Cheek:

Irving Berlin canta God Bless America en el Show de Ed Sullivan emitido en mayo de 1968:

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