Lecturas

Una lectura de primavera

PERSONAJE SECUNDARIO – Enrique Murillo (Trama Editorial)

El libro Personaje secundario de Enrique Murillo seguramente no es un superventas, pero es una obra fundamental para entender en profundidad cómo funciona el negocio editorial en España y en español y sus relaciones con las grandes corporaciones de Europa y Estados Unidos. Sean cuales sean los ejemplares vendidos, el libro, que va por la tercera edición, no ha pasado desapercibido, ni mucho menos, entre los profesionales del sector, ni entre los letraheridos de los suplementos culturales, ni entre los colaboradores de este patiosinred, donde el 17 de diciembre pasado ya se publicó un comentario en el espacio 5 líneas de J.A. Sanz. Por tanto, y como otras veces, llego tarde con esta reseña estacional, aunque algo intentaré aportar.

Seguramente el título de Personaje secundario es un tanto engañoso. Enrique Murillo es un profesional valorado y decisivo en algunos de los grandes éxitos librescos de los últimos 50 años, especialmente en Anagrama, como La conjura de los necios y La hoguera de las vanidades.

Desde su modestia y falta de pretensiones, Murillo zurra merecidamente la codicia de algunos editores que los lleva a engañar a sus autores y a mantener una doble contabilidad sobre el número de ejemplares vendidos. Doble vara de medir que siempre barre para la empresa en perjuicio del creador. En este asunto, Murillo defendió y asesoró al añorado Javier Marías, frente a la avidez dineraria de Herralde, el amo de la burra de Anagrama, una editorial de indiscutible éxito y que en las primeras décadas de la democracia oxigenó y renovó el panorama narrativo, al dar vía a nuevos talentos de aquí y de fuera.

Desde su puesto de director editorial de Plaza y Janés, Murillo impulsó en la segunda mitad de la década de los 90 la publicación de dos superventas de sangre azul: El Rey, de José Luis de Vilallonga, y posteriormente La Reina, de Pilar Urbano. Cuenta Enrique Murillo que en el lanzamiento ganó en ventas el libro de Doña Sofía, una pequeña victoria moral para la sufrida reina consorte. 

Más allá de estas cuestiones conyugales, se desvela en las páginas de Personaje secundario, cómo el Rey “estuvo tentado de aceptar la propuesta de Armada y bendecir el golpe y seguir reinando en una monarquía golpista. Y que fue Sabino (Fernández Campo) quien le dijo que eso le garantizaba un reinado breve y la condena para siempre de la dinastía borbónica”.  Palabras que Murillo pone ahora en su libro en boca del fallecido José Luis de Vilallonga y que en su día no fueron publicadas en esa biografía autorizada de Juan Carlos I. Para ser un Personaje secundario parece que Enrique Murillo vuela alto o quizá solo sea que está de vuelta de todo. 

Solo me atrevo a ponerle un pero al autor y su obra y es el desdén con que trata a lo que él denomina costumbrismo, especialmente el celiano de Cela en el que también incluye, aunque con sordina, el de Delibes. Dos escritores que han hecho y hacen las delicias de millones de lectores, más allá de modas, batallas y batallitas en el mundo editorial.

Paco Pérez Galán

Un comentario en «Una lectura de primavera»

  • No llegas tarde. Muy buena reseña, quizá faltan dos líneas sobre su paso por Planeta, pero hay que tener en cuenta que son 555 páginas, siempre en movimiento editorial.
    Salud! Ahora mas que nunca.
    J.A.Sanz.

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