Cinco líneas

El jardinero y la muerte (Gospodínov), El aniversario (Bajani), Los siguientes (Simón)

He aquí tres libros que tratan sobre la muerte del padre, su pérdida, el vacío que dejan, o la libertad que da su olvido, sobre la culpa y el recuerdo.

EL JARDINERO Y LA MUERTE

Gueorgui Gospodínov

Impedimenta 2025 / Traducción del búlgaro de María Vútova / 220 págs.

Cinco líneas

Mi padre era jardinero. Ahora es jardín.

No sé por dónde empezar. Que este sea el inicio. Estamos hablando de un final, por supuesto, pero, ¿dónde empieza el final?

Creo que me he hecho pis encima, dijo mi padre en el umbral. Estaba en el marco de la puerta de entrada, dolorosamente consumido, algo encorvado, con esa inclinación característica de las personas altas.

Comentario

Desde las primeras páginas, Gueorgui Gospodínov nos avisa que el protagonista del libro muere. Es su padre. Y mientras narra una dura enfermedad y el fatídico momento nos relata bellas historias y anécdotas del antes, de un padre alto que huía del desfile obligatorio de la Bulgaria soviética; de las excursiones que hacía la familia al mar, de la casa con jardín, del jardín que cuidó. También nos relata la tristeza, inmensa, por esa pérdida. Recuerdos de su ausencia en casi cada acto de su vida diaria, cuando vuelve a la casa, cuando ve los crucigramas que entretenían al padre, o cuando se afeita y recuerda las cuchillas que le trajo del extranjero. Un libro bellísimo.

EL ANIVERSARIO

Andrea Bajani

Anagrama 2025 / Traducción de Carlos Gumpert / 151 págs. Premio Strega

Cinco líneas

La última vez que vi a mi madre, me acompañó a la puerta de casa para despedirse. Luego, antes de cerrarla, se quedó esperando hasta verme desaparecer en el hueco de la escalera. Mi madre nunca fue de gestos de despedida, sobre todo porque le atenazaba una forma de timidez muy cercana a la autonegación.

Comentario

Aquí no existe el dolor por la muerte de un padre. Los padres viven. Es el hijo quien para escapar de ellos acaba marchándose de la ciudad, primero, y de sus vidas, después. Un portazo, adiós, hasta nunca. Andrea Bajani retrata de forma serena a una familia que le oprime, a un patriarca que no le deja respirar. Y un día, desaparece. No hay vuelta atrás. Pero, ¿se puede uno liberar de los padres de esta manera?, ¿qué daño ha sido la causa? El autor nos introduce en este microcosmos sutilmente y, al final, sientes que te han dado un puñetazo. Que si por ti fuera, también tú acabarías dando un portazo en esa casa. Muy interesante.

LOS SIGUIENTES

Pedro Simón

Espasa – Editorial Planeta 2024 / 309 págs.

Cinco líneas

Para los que nos subieron a hombros

Para los que nos hicieron ver más alto

CARMEN. El primer día que tuve que limpiarle el culo a mi padre, me mentí diciéndome que era igual que cuando se lo limpiaba a mi hijo.

-Venga, Carmen, que es lo mismo; va, Carmen, que es tu padre; venga mujer, que ese hombre te limpió el culo a ti.

Me lo repetía como quien está a punto de correr para darse impulso y saltar.

-Es lo mismo, Carmen. Hazlo ya.

Pero no. No es lo mismo.

Comentario

Tres hermanos, Carmen, Dario y Gabriel cuidan de su padre cuando ya no puede valerse solo. Tres puntos de vista. La hija, que parece que tiene que ser -como casi siempre pasa- la encargada de cuidar a los padres. El hijo mayor, triunfador en la vida y arrastrando lo que él considera una tremenda desgracia de la que culpa al padre. Y un tercer hijo, que no pudo seguir la estela del mayor y acabó sin estudios, ganándose la vida a salto de mata, pero que empatiza con el padre en sus pequeños gustos prohibidos. Pedro Simón narra una historia sobre el sentimiento de culpa y el dolor por la pérdida del padre narrada por cada uno de los hermanos. Dos giros en la narración, explicados por el padre y por un nieto, darán un vuelco a la historia. Entretenido.

Virumbrales

Un comentario en «El jardinero y la muerte (Gospodínov), El aniversario (Bajani), Los siguientes (Simón)»

  • Tres historias muy duras. Me quedo con ese magistral comienzo de Gospodínov: Mi padre era jardinero. Ahora es jardín.

    Respuesta

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *