Brindemos

Llega con retraso, es cierto y lo reconozco. Y por ello pido disculpas. Debería haber brindado con todos los que merodean por este patio por el nuevo 2026 hace dos semanas. Pero, como decía mi abuela Eusebia, todos los santos tienen novena.

Aprovecho, pues, esta entrega para manifestar mis mejores deseos y brindar. Sí, brindar. Porque, si bebemos, “resplandecerá la belleza y el vino avivará los besos del amor” (Él). También, si bebemos, “compartiré mi alegría con todos vosotros, porque todo en la vida es locura, salvo el placer” (Ella). Estas bellas frases que acompañan la incitación a la bebida no son de quien firma el relato, ya quisiera. Pertenecen a Francesco Maria Piave, un poeta italiano, nacido en 1810 en Murano, Italia y que ha pasado a la historia no tanto por sus dotes como liróforo o rapsoda, sino como el libretista preferido de Giuseppe Verdi y autor de la mayoría de las letras de sus óperas. Los párrafos entrecomillados pertenecen –los más sagaces lo habrán descubierto- a lo que cantan Él (Alfredo Germont) y Ella (Violeta Valéry) en los inicios de la ópera La Traviata en el archifamoso brindis que se desarrolla en el primer acto.
La obra, un remake cantado de la novela de Alejandro Dumas La dama de las camelias, es uno de los trabajos más preciados de Verdi y pieza obligada en todos los escenarios que se precien de representar óperas en todo el mundo. La pareja protagonista (Violeta y Alfredo) ha sido interpretada por el elenco más preciado del universo operístico, desde María Callas a Andrea Bocelli, desde Enrico Caruso a Pavarotti, pasando por Plácido Domingo, Alfredo Kraus o Juan Diego Flórez.

El brindis se desarrolla en el acto primero de la ópera. Violeta decide dar una gran fiesta en su domicilio para celebrar cierta mejoría de su crítica enfermedad. Gaston, su amante en esos momentos, lleva a su amigo Alfredo a la velada para que conozca a quien ha conquistado su corazón. Pero sale escaldado, pues el recién llegado, un joven noble que todavía cree en el amor puro, le levanta la novia durante la velada.
Gaston, sin sospechar nada, invita a Violeta a que cante. Ésta acepta si tiene a su lado un partner. Como nadie se atreve rivalizar con la excelente voz de la dama, Alfredo se postula. Y aprovecha la ocasión para, entre sorbo y sorbo, brindis tras brindis, manifestarle su amor. Pero las personalidades son bien distintas. Ella, casquivana, quiere vivir al día y el amor es algo pasajero, de usar y tirar. Él, reflexivo, atento y serio, cree que el destino pone en el corazón del hombre el amor para toda la vida. Así transcurre la escena mientras los invitados (el coro) beben y beben y vuelven a beber sin sospechar nada a primera vista, aunque quedan patentes los diferentes conceptos que sobre la vida en general y el amor en particular tienen los dos protagonistas.

La Traviata se estrenó en La Fenice de Venecia en 1853. Rotundo fracaso. Verdi había pedido a una soprano acorde con el personaje, pero el empresario se negó. Y mantuvo para el cartel del estreno a Fanny Salvini Donatelli, una excelente soprano, pero de 38 años de edad y bien entrada en carnes. Nadie se creyó al personaje: Violeta era una joven que padecía tuberculosis y Salvini rebosaba salud por todos los costados. En el segundo acto comenzaron las burlas y las risas del público. La siguiente representación, ya en 1854 contó con otra soprano más apañada para el personaje que debía representar y la obra cosechó un rotundo éxito.
El brindis tiene un título: Libiamo ne’lieti calici, que significa en castellano, Bebamos de las alegres copas. En las representaciones operísticas se canta con coro. En los recitales, o bien lo interpreta sólo un tenor, o bien un dúo compuesto por tenor y soprano. El coro queda descartado. Total, para lo que dicen….
Gabriel Sánchez
La soprano Federica Lombardi y el tenor Freddie de Tommaso cantan Libiamo ne’lieti calici con la Orquesta y Coro del Teatro La Fenice, el teatro donde se estrenó La Traviatta en 1853, durante el Concierto de Año Nuevo 2023. Director, Daniel Harding y maestro del Coro, Alfonso Caiani:
