Sol y sombra

UN POEMA
Si ves a mi sombra, dile
que la echo mucho de menos;
por culpa de hacer la noche,
¿cuánto hará que no nos vemos?
Si ves a mi sombra, dile
que extraño su compañía;
por culpa de hacer la noche
tengo que dormir de día.
«Recuerdo cuando vivía
siguiéndole el ritmo al sol.
Mi sombra me perseguía,
pero hoy la persigo yo.»
Si ves a mi sombra, dale
las gracias por su amistad;
por culpa de hacer la noche
me falta mi otra mitad.
Si ves a mi sombra, sola
vagando por la Gran Vía,
una noche de luz fría
de un día de Navidad,
¡dudo que sea mi sombra!
Las luces de la ciudad
dan sombra que no es la mía.
«Recuerdo cuando vivía
siguiéndole el ritmo al sol.
Mi sombra me perseguía,
pero hoy la persigo yo.»
¿Dónde estará mi sombra?
¿Se sentirá abandonada?
Por culpa de hacer la noche,
¿convertida en polvo, en nada?
Si ves a mi sombra, pídele
mil perdones, ¡culpa mía!
¿Qué culpa tendrá la noche
de mi soledad sombría?
«Recuerdo cuando vivía
siguiéndole el ritmo al sol.
Mi sombra me perseguía,
pero hoy la persigo yo.»
Guillermo Sánchez Amador

Precioso!
Muy bonito el poema, transmitiendo la necesidad de disfrutar la noche, pero también el día.