Limbo laboral




Con mucha ilusión, decido enviar mi currículum a varias compañías. Museos, galerías, productoras, universidades… solicito trabajos varios. Algunos requieren mucha experiencia, otros menos. Pruebo mi suerte.
Tras infinitos e-mails llenos de “gracias por enviar su solicitud”, “lamentablemente”, “en esta ocasión”, me doy cuenta de que he entrado en el limbo laboral de los incontratables.
PAULA

Ánimo a esta generación!