Mente privilegiada

Me encanta mi cerebro, lleno de ideas maravillosas, de creatividad, de historias por escribir, cuadros por pintar… Considero que tengo una mente privilegiada. A veces me siento como una diosa, capaz de crear de la nada. Puedo pasar horas y horas con mis proyectos, las manecillas del reloj no existen en mi paraíso mental. 

Biiip, biiip. 

Se apodera de mí una sensación asfixiante. ¿Acaso se me ha olvidado algo que tenía que hacer? La lavadora se abalanza sobre mí como un luchador de sumo. Mares de ropa limpia, ropa sucia, ropa para colgar, para doblar y para lavar. ¡Ayuda, que me ahogo!

PAULA

2 comentarios en «Mente privilegiada»

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