Relatos con música

¿Quién eres, Carmina Burana?

El combate entre don Carnal y doña Cuaresma (1559), de Pieter Brueghel el Viejo

El nombre de la obra puede inducir a error. Podría pensarse que Carmina Burana es nombre de mujer que da título a una obra coral, sobradamente conocida entre los amantes de la música culta.  Nada más lejos de la realidad. No hay mujeres ni en la obra, ni en su origen. Otra cosa es lo que las mujeres inspiraran a los autores de la cantata. Pero vamos a aclararlo.

Carmina BuranaCódex Buranus es una colección de poemas goliardos de los siglos XII y XIII, reunidos en un manuscrito encontrado en el monasterio de Benedikbeuern, en la Baviera alemana en el siglo XIX.

Los goliardos eran clérigos que llevaban una vida errante y desordenada por toda Europa. Los textos de la cantata están escritos en latín, la lengua que se utilizaba en aquella época en Italia y toda la Europa Occidental, en alemán y en francés antiguo. En los poemas se hace alusión al placer de la vida, al valor de la naturaleza, a la alegría que supone gozar de los bienes carnales y materiales. La iglesia no es ajena a la mirada de los compositores, pues hay alusiones y críticas al modo de vivir la religión de determinadas congregaciones.

Así pues, si nos atenemos a la etimología, el concepto Carmina Burana significa Canciones de Beuern. Carmina, en latín, significa cántico; Burana es el gentilicio de Beuern, el pueblo alemán (Benedikbeuern) donde estaba ubicado el monasterio que guardaba los códices.

En 1803, coincidiendo con la desamortización o la secularización que se llevó a cabo en el Imperio Germánico, el manuscrito fue a parar a la biblioteca estatal de Baviera, en Munich. Allí, Christoph Von Aretin, historiador y bibliotecario, descubrió el tesoro goliardo. Johann Andreas  Schmeller, historiador alemán le dio en 1874 el nombre definitivo con el que la obra ha pasado a la historia de la música: Carmina Burana. En total 228 poemas, recogidos en 112 folios de pergamino que tratan sobre la religión, sátiras a la vida ordinaria, con especial crítica a las clases altas, el amor y la bebida y otras veleidades morales. 

Carl Orff en 1956 (F: Peter Keretman/Carl Orff Museum)

En 1934, el compositor alemán Carl Orff encontró el manuscrito que había sido ordenado en 1847 por Schmeller. Con la ayuda de Michel Hofmann, joven estudiante de derecho y entusiasta del latín, seleccionó 24 poemas, escritos, como hemos dicho, en latín, alemán y francés. Les puso música para coro y orquesta. La obra se estrenó el 8 de junio de 1937 en el Alteo Oper de Fráncfort.

De los 24 poemas seleccionados por Orff, el más popular y conocido es el que lleva por título O Fortuna que se encuentra en el preludio y se repite al final de la obra. Lo hemos escuchado infinidad de veces en conciertos, jingles publicitarios, emisiones de radio. Pero, la vedad, desconocemos qué dice el poema. Aquí dejo algún  verso, para que sepamos qué estamos escuchando:

Oh Fortuna,
como la Luna
variable de estado
siempre creces 
o decreces; 
Vida detestable 
ahora oprime 
después alivia 
como un juego, 
a la pobreza 
y al poder 
derrites como al hielo. 
Suerte monstruosa 
y vacía, 
tu rueda gira, 
perverso, 
la salud es vana 
siempre se difumina, 
sombrío 
y velado 
también a mí me mortificas; 
ahora en el juego 
llevo mi espalda desnuda 
por tu villanía. 
La Suerte en la salud 
y en la virtud 
está contra mí, 
me empuja 
y me lastra, 
siempre esclavizado. 
En esta hora, 
sin tardanza, 
toca las cuerdas vibrantes, 
porque la Suerte 
derriba al fuerte, 
llorad todos conmigo 

Lloremos, pues, pero de gozo al escuchar el poema musicado por Orff.

Gabriel Sánchez

La Orquesta Filarmónica de Berlín interpreta O Fortuna, bajo la batuta del director de orquesta inglés Sir Simon Rattle:

Un comentario en «¿Quién eres, Carmina Burana?»

  • Que interesante Gabriel!! No tenía ni idea, gracias por documentarnos

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