Relatos con música

A golpe de Ragtime

Robert Redford y Paul Newman en una escena de El golpe

Scott Joplin murió en 1917 sin saber que 56 años después de su fallecimiento iba a recibir un Óscar de Hollywood. Y no lo sabía, entre otras cosas, porque en el año en que el compositor murió de sífilis aguda en Nueva York, ni siquiera el señor Goldwyn había pensado en la posibilidad de crear unos premios que reconocieran el trabajo de la industria cinematográfica que comenzaba a despuntar a finales de la década de los 20 en la costa Oeste norteamericana.

Joplin había nacido en 1868 en Texarcana, una pequeña localidad del estado de Texas. Hijo de un esclavo negro y de una negra libre, el joven encontró trabajo en la construcción del ferrocarril que comenzaba a expandirse después de la guerra de Secesión. Al tiempo que colocaba vías para unir el Este y el Oeste, el joven aprendía música. Sus conocimientos los trasladaba a los más pequeños de la comunidad, convirtiéndose en alumno y profesor a la vez.

Scott Joplin

Sus raíces afroamericanas le llevaron a indagar en la música autóctona y creó un estilo musical propio, que fue bautizado con el nombre de Ragtime. Se trata de una música sincopada, con ritmos acentuados en los tiempos impares (dos, cuatro, seis…), que se interpreta fundamentalmente con el piano. El Ragtime tiene una estructura y métrica particular y puede decirse que es la primera expresión musical auténticamente afroamericana y que influyó notablemente en el jazz que se desarrolló a partir de la última década del siglo XIX y en adelante.

Las piezas de Ragtime solían contar con varios temas distintos, dispuestos todos ellos en partituras con armonía, estructura y métrica caracterizada por las repeticiones.

En 1893 la ciudad de Chicago acogió una edición de la Exposición Universal. Allí se interpretaron varias piezas de Ragtime en los distintos pabellones y el público comenzó a identificarse con este tipo de música, que recordaba a la que interpretaban las pianolas de los burdeles y los salones frecuentados por la clase baja norteamericana.

A partir de ese momento, Joplin se convirtió en un músico famoso, debido a la originalidad de sus composiciones y su apego a las clases populares. Incluso llegó a componer una ópera, Treemonisha que, por desgracia, ha pasado completamente desapercibida en los catálogos del mundo operístico.

Pero, sin duda, su aportación más famosa lleva por título The Entertainer (El animador), compuesto en 1902 y que contiene una docena de piezas, todas ellas con la estructura propia del Ragtime, utilizando una octava más alta en las repeticiones que proliferan por toda la partitura.

Marvin Hamlisch en 1974

George Roy Hill reunió en 1973 a dos mitos del cine norteamericano, con los que ya había trabajado en películas anteriores, para rodar una de las cintas más galardonadas del siglo XX: El golpe. La pareja compuesta por Robert Redford y Paul Newman aseguraban un rotundo éxito en taquilla. La idea original partió del propio Roy Hill. Y después de todo el planteamiento de la película, las labores de producción, el diseño de decorados, hubo que pensar en la banda sonora. ¿Llamar a algunos de los compositores de culto de Hollywood? No. Mejor tirar de la historia. Y el director apostó por un compositor negro, ya fallecido que había creado un estilo de música muy particular: Scott Joplin y su Ragtime, The Entertainer. Encargó a Marvin Hamlisch que adaptara las partituras de Joplin e incluso que las interpretara al piano. Hamlisch era un conocido de Hollywodd. Había trabajado para Barbara Streisand y Liza Minelli. Incluso había firmado la banda sonora de una de las películas de la saga 007, concretamente, La espía que me amó. Es el único compositor que ha obtenido todos los premios que se otorgan en reconocimiento al trabajo en la industria cinematográfica. Y el Óscar le llegó en 1973 por la adaptación de las partituras de Joplin  en  El Golpe. Como dice el refrán, unos tienen la fama y otros escardan la lana.

Gabriel Sánchez

The Entertainer interpretada por Scott Joplin en 1916, con escenas del Nueva York de la época:

Y aquí la adaptación que realizó Marvin Hamlisch para la película El Golpe:

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