La península de las casas vacías (Uclés), La manzana de Turing (Jouve Martín), El verano de Cervantes (Muñoz Molina)

LECTURAS Y RESEÑAS
LA PENÍNSULA DE LAS CASAS VACIAS
David Uclés
Ediciones Siruela 2024/694 páginas
Cinco primeras líneas

Primera parte. Simiente. 1936
El jabalí de color rojo.
Odisto iba a tener un hijo.
Con cada parto en Jándula, un aire solano sacudía con furia los árboles. Aquella noche primaveral de 1936 el viento destemplado arrastró mucha tierra y cubrió de polvo las hojas de los chopos de las riberas. Aunque a simple vista no pudo apreciarse, los árboles, de hojas asfixiadas, se curvaron lentamente hacía el agua hasta remojar las copas.
Comentario
Una fenomenal novela escrita en cuatro partes y 120 capítulos, decenas de citas, mapas donde transcurre la destrucción de la familia de Odisto Ardolento, o Arlodento: Iberia, concretamente Jándula. Una versión apocalíptica de la guerra incivil española, trufada con Odisto y sus huertas, hijos que van a la guerra, los niños se quedan en el cortijo. El nuevo barrabás de Jándula, republicano, lo echa del pueblo y le tiene vagando por España en plena guerra, sin saber muy bien cómo. Tremendo trabajo, bien escrito, originalísimo, con historias surrealistas, sobre todo con el agua, la lluvia, los pozos… El redactor escritor aparece oportunamente y deslía algunos entuertos menores. Interesante y muy recomendable, sobre todo para los descreídos. (No me gusta el final. Excesivo…)
LA MANZANA DE TURING
José Ramon Jouve Martín
Editorial Kairós 2025/400 páginas
Cinco primeras líneas

Alan Turing, el padre de la moderna inteligencia artificial, adoraba la película de Walt Disney, “Blancanieves y los siete enanitos” (1937) y, en particular, la memorable escena en la que la malvada Reina Grimhide prepara la manzana que sumirá a Blancanieves en un sueño profundo.
Comentario
Este ensayo es un viaje histórico sobre la Inteligencia Artificial, concepto que parece nuevo, pero no lo es. A lo largo de la historia se construyeron autómatas, robots, o el estudio de las redes neuronales; desde siempre ha existido una obsesión por crear una inteligencia similar a la humana. Especial atención al capítulo “Ábrete Sésamo” donde se explica el surgimiento de Microsoft y Apple, comienza el boom de la informática. En los últimos cien años la ciencia ha dado pasos de gigante para conseguir una inteligencia artificial, ante el escepticismo de muchos, que no se lo creen. Si a Sócrates le condenaron a muerte 400 años a.C. fue porque se negó a permitir que una máquina pensara por él. Y ahora, ¿nos peguntarán? O dicho y hecho. No en mi nombre. Uno de los libros sobre Inteligencia Artificial que han llegado a las librerías y que cuenta muy bien en donde estamos.
Muy interesante.
EL VERANO DE CERVANTES
Antonio Muñoz Molina
Seix Barral-Editorial Planeta/444 páginas.
Cinco primeras líneas

El verano es la estación de Don Quijote de la Mancha. Es el tiempo en el que suceden del principio al final todas sus peripecias, y también el más adecuado para su lectura. El desocupado lector al que se dirige desde la primera línea Cervantes es el que tiene tiempo de sobra por delante, el que puede dedicarse sin urgencia y sin remordimiento a esa particular forma de no hacer nada que es la lectura de una obra muy larga de ficción.
Comentario/Reseña
Un niño enamorado del Quijote, que lo lee con fruición desde siempre, se convierte en escritor. Una trayectoria literaria de varias novelas y ensayos de cierto éxito. Qué mejor que escribir “El verano de Cervantes”, para un libro de verano, parece. Libro ameno, lo justo; farragoso en su desarrollo con referencias a autores extranjeros como Thomas Mann o Mark Twain, algunas ya conocidas. Se hace pesado hasta para los que tenemos querencia por la obra de Cervantes, por don Quijote y Sancho. Disfruté mucho leyendo el libro de Amat, “La conquista de la ironía”, comentado en este Patio hace meses. Tenía interés en leer este. El verano de Cervantes de Muñoz, me ha parecido un tostón.
J.A. Sanz

Me acaban de comentar que el material del libro ‘El verano de Cervantes’ viene de unas clases de Antonio en USA.
…y que Antonio tiene depresión. Trabaja en una huerta y parece que mejora… ¿Cómo se puede escribir con la depre?
Pues supongo que olvidándola mientras escribes. Algo difícil, ¿no?