Los poemas del patio

Los perros románticos

El perro, obra del pintor español Francisco de Goya, datado en 1819

En aquel tiempo yo tenía veinte años 
y estaba loco. 
Había perdido un país 
pero había ganado un sueño. 
Y si tenía ese sueño 
lo demás no importaba. 
Ni trabajar ni rezar 
ni estudiar en la madrugada 
junto a los perros románticos. 
Y el sueño vivía en el vacío de mi espíritu. 
Una habitación de madera, 
en penumbras, 
en uno de los pulmones del trópico. 
Y a veces me volvía dentro de mí 
y visitaba el sueño: estatua eternizada 
en pensamientos líquidos, 
un gusano blanco retorciéndose 
en el amor. 
Un amor desbocado. 
Un sueño dentro de otro sueño. 
Y la pesadilla me decía: crecerás. 
Dejarás atrás las imágenes del dolor y del laberinto 
y olvidarás. 
Pero en aquel tiempo crecer hubiera sido un crimen. 
Estoy aquí, dije, con los perros románticos 
y aquí me voy a quedar. 

Roberto Bolaño

Bolaño, joven perro apaleado
Este poema es el primero de un poemario del mismo título con el que el escritor chileno Roberto Bolaño ganó un premio literario de la ciudad de Irún. El poema está lleno, aunque escondido en el sueño lírico del poeta, de su propia biografía de joven poeta trotskista. Recuerda los años de cuando el fracaso de la aventura revolucionaria en Chile le devuelve a México “como un perro derrotado”: En aquel tiempo yo tenía veinte años y estaba loco. Había perdido un país, pero había ganado un sueño, nos dice.
Y una determinación: mantenerse al lado de los perros románticos, que no son otros que sus compañeros del movimiento infrarrealista, poetas bohemios, revolucionarios como él, que con distinto nombre protagonizarán su novela Los detectives salvajes.
Esta intertextualidad entre poesía y novela le llevó al escritor y crítico Rodrigo Fresán a proponer un lúdico intercambio de títulos: Los perros salvajes y Los detectives románticos. A Bolaño le hubiera gustado verse buscando a la poeta Tinarejo como detective romántico junto a los perros salvajes, sus revolucionarios poetas afines. Estoy aquí, dije, con los perros románticos y aquí me voy a quedar, dejó escrito a modo de declaración. Y desde ese lugar nos dejaría una de las obras literarias más destacadas en español de los últimos tiempos.

A. S.

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