El mar

¿Qué es en definitiva el mar?
¿por qué seduce? ¿por qué tienta?
suele invadirnos como un dogma
y nos obliga a ser orilla
nadar es una forma de abrazarlo
de pedirle otra vez revelaciones
pero los golpes de agua no son magia
hay olas tenebrosas que anegan la osadía
y neblinas que todo lo confunden
el mar es una alianza o un sarcófago
del infinito trae mensajes ilegibles
y estampas ignoradas del abismo
transmite a veces una turbadora
tensa y elemental melancolía
el mar no se avergüenza de sus náufragos
carece totalmente de conciencia
y sin embargo atrae tienta llama
lame los territorios del suicida
y cuenta historias de final oscuro
¿qué es en definitiva el mar?
¿por qué fascina? ¿por qué tienta?
es menos que un azar / una zozobra /
un argumento contra dios / seduce
por ser tan extranjero y tan nosotros
tan hecho a la medida
de nuestra sinrazón y nuestro olvido
es probable que nunca haya respuesta
pero igual seguiremos preguntando
¿qué es por ventura el mar?
¿por qué fascina el mar? ¿qué significa
ese enigma que queda
más acá y más allá del horizonte?
Mario Benedetti
Ante ese mismo mar de todos los veranos
Si acaso vuelves estos días al mar por vacaciones y te paras, como sueles hacer, a observar sus múltiples caras; si te asaltan pensamientos distintos sobre la naturaleza de su carácter fascinante, tan amable a veces y tan temible en tenebrosos instantes, a la vez cuna placentera que abismo ignoto; entonces, recuerda que el mar es también símbolo, pues su visión nos da noticia del tiempo, o, mejor, de la experiencia misma de la vida a través del tiempo, pues, como tú, es mutable e inestable, aunque también constante y repetitivo. Recuerda que una ola no es siempre la misma ola. No, no conseguirás abarcar el significado total del mar cuando lo mires. Él ya estaba ahí antes de ser soñado, de ser observado. Dejó escrito Borges:
Antes que el sueño (o el terror) tejiera
mitologías y cosmogonías,
antes que el tiempo se acuñara en días,
el mar, el siempre mar, ya estaba y era.
Por el poema de Benedetti también sabes ahora que el mar no se avergüenza de sus náufragos/carece totalmente de conciencia. No lo olvides cuando presencies el ocaso y te rindas fascinado por su mansa luz, pues, ahora lo sabes, oculta asimismo la siniestra puerta de un abismo ignoto.
A.S.

Precioso y angustioso