Cinco líneas

Pandora (James), El vuelo del hombre (G. Rosado), Sobre Shunkin (Junichirō)

PANDORA

Henry James 

PEQUEÑOS PLACERES de Ediciones Invisibles 2025/ 122 páginas

Cinco primeras líneas

Es costumbre antigua que los buques de vapor de la North German Lloyd, que transportan pasajeros de Bremen a Nueva York, atraquen durante varias horas en el acogedor puerto de Southampton, donde la carga humana aumenta considerablemente. Un alemán joven e inteligente, el conde Otto Vogelstein, dudaba, hace unos cuantos años, entre censurar dicha costumbre o aprobarla…

Comentario

En esta novela, escrita hacía 1880, una de las novelas psicológicas de Henry James, entre personajes americanos y europeos. Un viaje en barco, la llegada, el puerto, y dos años de vida en Washington, dedicado a las relaciones públicas, a ligar, tontear y tratar de entender a los nuevos norteamericanos. Una muestra: “Querido Vogelstein, esa muchacha es el fruto más reciente y más tierno de la gran evolución de nuestros Estados Unidos. Es la mujer hecha a sí misma”, le dijo el marido de una de sus anfitrionas. Hablando de un conocimiento que tuvo en el barco, Pandora Day. Nombre que hay que asociar a la famosa Caja de Pandora, la de los truenos y las desgracias… al abrirla.

El VUELO DEL HOMBRE

Benjamín G. Rosado

Seix Barral-Editorial Planeta 2025/ 373 páginas.

Cinco primeras líneas

Hace algunos años que el profesor Castro había perdido todo contacto con el mundo. Nadie sabía los motivos que lo habían llevado a donar los libros de su biblioteca y a desaparecer sin dejar rastro. Cuando me decidí a escribirle, ni siquiera estaba seguro que siguiera con vida.

Comentario

Excesivamente larga y con recovecos difíciles. El autor, abulense, recorre América, de sur a norte. Comienza en Valparaíso, donde escribe Ciudad Café, primera novela y gran éxito; llega a New York, siete años con Sara que desaparece sin despedirse (increíble como la encuentra), termina en la selva colombiana, trabajando para el chino Zhemhui, mientras escribe su segunda novela, con la ayuda de Cati (nueva novia), siguiendo la estela de Lucho Ortega, protagonista de Ciudad Café. Recoveco genial. Entretiene con anécdotas potentes como la de Leonardo y la servilleta, creación suya. O quién fue el primero en volar: Santos Dumont o los hermanos Wright. El reloj Santos sigue en el catálogo de Cartier. En la novela se explica muy bien. Recomendable.

SOBRE SHUNKIN 

Tanizaki Junichirō

Satori Ediciones 2022/ 167 páginas, glosario incluido.

Cinco primeras líneas

Se llamaba Shunkin, aunque su verdadero nombre era Mozuya Koto. Nacida en el barrio de Dosho Machi, en Osaka, en el seno de una familia de farmacéuticos, había fallecido el día 14 de octubre del año 19 de Meiji (1886). Su tumba se hallaba dentro de la ciudad, en Shira-dera, en un templo perteneciente a la escuela budista jodo.

Comentario

Un cuento japonés muy original, escrito en 1934. Ella, Shunkin, ciega desde los ocho años; él, Sasuke, a los cuarenta, servidor, ayuda de cámara y amante, aunque no lo parezca. Una joven rica ciega tenía dos opciones vitales: la música o el masaje. Eligió la música. El shamisen y el koto, fueron los instrumentos que aprendió y practicó, quizá en exceso. Se hizo maestra, y tuvo alumnos que asistían a sus clases. De ahí la necesidad de un secretario, ayudante, siervo, que manejase su vida. Ella de carácter fuerte y caprichosa, él sumiso, obediente y previsor. Les gustan los pájaros, la alondra del final y el ruiseñor del principio son dos buenos ejemplos. Tuvieron varios hijos que no criaron. Una buena historia de cómo viven y sienten los ciegos. ¿Hasta dónde puede llegar el amor?

J.A. Sanz

2 comentarios en «Pandora (James), El vuelo del hombre (G. Rosado), Sobre Shunkin (Junichirō)»

  • De nuevo JA Sanz, nos presenta, como esos irresistibles dulces que te inmovilizan frente al escaparate de una pastelería, estas tres novelas que ya no puedes dejar de leer, y ello pese a que puede comenzar diciendo que una de ellas es «excesivamente larga» para concluir con un «recomendable».
    O me hago socio de una biblioteca pública o mi magra economia tocará fondo en breve.

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