Los Stunmen, descenso a los infiernos

La semana pasada me invitaron a ver ‘Los Estunmen’, una ópera contemporánea con música de Fernando Velázquez y libreto de Nao Albet y Marcel Borràs. Después de equivocarme de dirección en la línea roja de metro, llegué justo a tiempo a la sala Roja de los Teatros del Canal, donde tuve la fortuna de presenciar este montaje lúcido, lúdico, laborioso y delirante.

»Los Estunmen’ cuenta la historia de Evangelina, la madre de un school-shooter que busca respuestas a los actos de su hijo. En su odisea, Evangelina cuenta con la ayuda de cuatro figurantes de acción de naturaleza olímpica, transmisores de las cuatro virtudes del héroe: perseverancia, fuerza, inteligencia y justicia. Su metamorfosis acaba en un sacrificio de fuego, donde Evangelina encarna e inmola, en un acto de amor, la idea de masculinidad que ha convertido a su hijo en un monstruo.
Una opera buffa para todos los públicos, que seguro habrán disfrutado desde los amantes de las arias clásicas a los aficionados al cine de acción. La ironía de Albet y Borràs queda disgregada por los diversos lenguajes musicales de Fernando Velázquez, otorgando una solidez inusitada a esta obra de arte arraigada en la tradición y plagada de atrevimientos.
Da igual si uno es más de Britten o Stallone, de Shostakovich o Kendrick, de Esquilo o Robe… los tres autores de ‘Los Estunmen’ hacen que valga la pena acompañar a Evangelina –portadora de la buena nueva, si nos atenemos a la etimología– en su descenso hacia los infiernos de la «manosfera».
Guillermo Sánchez Amador

.. por lo que cuentas, una Ópera de verdad actualizada, creada desde el hoy mismo…