Canción de marzo

Abrí el balcón y vi la maravilla:
estaba ahí la primavera.
¿Cómo pudo ser todo así, tan simple?
Algo raro ocurrió.
El balcón de una casa
cualquiera, en una calle
de una ciudad cualquiera.
Abrí y miré. Eso tan sólo hice.
Y sucedió el prodigio.
Qué cosa tan extraña.
Mi casa era un palacio.
Yo era el rey de la vida.
El balcón daba a marzo,
a un día de jilgueros.
Eloy Sánchez Rosillo
Celebrar la primavera
No es baladí poder celebrar la primavera; está ahí, al alcance de nuestra mirada, dispuesta a ayudarnos a renovar nuestra esperanza del mismo modo que ella, la naturaleza, se renueva a sí misma.
Y sí, observada desde nuestro balcón, nuestro hogar puede convertirse en un palacio, ¿por qué no?, y nosotros en reyes. Si hacemos una lectura metafórica del poema, el balcón puede también leerse como nuestros propios ojos y el hogar como nuestro interior, sobre el que reinamos, alegrándonos por contemplar de nuevo la primavera.
A.S.
(Nota: mirar la primavera es gratis y no se necesita móvil para verla. Y basta con nuestra memoria para fotografiarla).
