Artistas

Las grandes esculturas de Teresa Solar Abboud en el MACBA

Teresa Solar (Travesía Cuatro)

Después de su paso por el Museo Centro de Arte Dos de Mayo CA2M de Móstoles (Madrid), las esculturas de la artista Teresa Solar Abboud se exponen hasta el próximo 23 de febrero en el MACBA de Barcelona. Después viajará a la Fundación Sandretto Re Rebaudengo de Turín (Italia). La exposición incluye los trabajos de los últimos años de Solar Abboud, de la que ya hablamos en su día en estas páginas con motivo de su participación en la 59 Bienal de Venecia de 2022.

Sueño máquina de pájaro lleva por título la muestra del MACBA y recoge obras de las distintas etapas de la trayectoria artística de Solar Abboud, desde el comienzo de su carrera a través del videoarte, pasando por sus dibujos y sus collages, hasta llegar a las grandes instalaciones escultóricas en las que trabaja últimamente.

Obra de Solar Abboud expuesta en el MACBA

También encontramos referencias literarias en sus obras, como por ejemplo La gran ballena, realizada en 2017, en clara referencia a la obra de Herman Melville Moby Dick.

Sus dibujos se contraponen a las esculturas pues Solar los realiza de forma rápida y fresca y cada vez más detallados. Y, a su vez, las esculturas son una respuesta a la gran fascinación que la artista siente por el barro y el vínculo entre lo natural y lo industrial.

Con su obra, Teresa Solar trata de responder preguntas de carácter existencial. La dificultad para comunicar y comunicarse -no olvidemos que es hija de español y egipcia y aunque entiende el árabe, no lo escribe n i lee- son temas sobre los que trabaja. La morfología del lenguaje y la problemática de la traducción son, pues, asuntos que sobrevuelan su producción artística. Otros conceptos recurrentes en su trabajo son la materia, la tensión entre diferentes elementos, el vacío y la frontera.

Del vídeo a la cerámica

Teresa Solar comenzó en el mundo del cine, interesada por la decoración que acompañaba a las películas. Becada por la Fundación Botín en 2014, su proyecto fue el video titulado Al Haggara. Para el rodaje se trasladó a Mokattam, unas colinas situadas en el sureste de El Cairo (Egipto) donde se observa la desigualdad social entre la base, zona degradada por los residuos, y la cima, ocupada por la sociedad más rica. Poco a poco, la escultura irá comiendo terreno al vídeo, aunque no pierde el pensamiento cinematográfico cuando cambia de registro.

Trabaja la cerámica desde 2014 y siente verdadera fascinación por la materialidad del barro en el torno y su propia cualidad de aislante.

Barro y resina

Tuneladora (Museo Reina Sofía)

“La escultura me cautiva, me obsesiona y me hace feliz de una manera muy visceral e instintiva”, ha explicado en alguna ocasión. Dibuja los modelos decenas de veces, los digitaliza y de regreso al taller los crea. Utiliza diferentes materiales, como el barro y la resina. El barro, vinculado a la naturaleza y a la tierra, tan natural, se contrapone a la resina, material industrial y sintético, con piezas completamente lisas y pulidas. Es un relato que vincula un espacio ignoto con otro industrial creando un ente híbrido. Son seres que no son ni macho ni hembra, que cambian de forma según gira el espectador en torno a ellos.

Desde que en 2018 hizo una exposición muy colorista en el Matadero de Madrid para crear un contraste con la oscuridad de la sala, no ha abandonado el color y lo ha mantenido en sus nuevas obras. En la serie llamada las Tuneladoras los colores que utiliza son naranjas, amarillos y azules, que son, ha explicado, el tipo de color que se encuentra en instalaciones industriales o en los puertos, colores muy vivos que pueden ser vistos en la oscuridad. En el caso de otras piezas de la exposición del MACBA, utiliza el color rosado porque su intención es aludir al cuerpo anatómico.

Futuro

La artista utiliza desde hace años los cuadernos como herramienta de trabajo. Tiene miedo de perder sus ideas, de no recordar lo que pensaba en determinado momento. Siempre ha querido plasmar en papel de dónde viene todo su proceso creativo. Al principio eran pequeñas anotaciones, fotografías, ahora son cientos de dibujos que le dan coherencia a su trabajo. “Llevo muchos años haciendo el mismo cuaderno realmente”.

¿Con qué nos sorprenderá Teresa Solar Abboud en un próximo futuro? Su Galería, Travesía Cuatro, le ha propuesto que vuelva al movimiento. Ella piensa en las performances como nueva expresión de todo lo que todavía quiere contar.

Ana Amador

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *