En el bingo del barrio

SONETOS
Los viernes, cuando cae al fin la tarde,
en el bingo del barrio, una señora
se juega su pensión de viudedad
en el huidizo lapso de una hora.
Sujeta a los designios del azar,
al destino feliz que se demora,
reta a la suerte desde su sillón,
presa en la incertidumbre del ahora.
Luce, a falta de un número cualquiera,
una dulce mirada soñadora,
como si hubiera aún quien la quisiera.
Busca el sol que las almas duras dora
para aliviar su pérdida severa
y, por última vez, ser ganadora.
Guillermo Sánchez Amador

Muy bueno