Relatos con música

Seis años entre jardines

Glorieta de cipreses del Jardín del Príncipe, Aranjuez, 1919. Obra de Santiago Rusiñol

No nos podemos olvidar en este rincón del Patio de una efeméride que se celebra este año y a la que, hasta el momento, no hemos dado ningún valor. No es esta sección amiga de imposiciones de calendario, más bien todo lo contrario: pasear por el Patio sin quedar atrapados en la red inquisitorial de la obligación por la obligación. Mejor cada uno a su aire. Pero, a veces, es justo recordar personajes, historias, obras o momentos. 150 años del nacimiento de Manuel de Falla. Es lo que se conmemora este 2026. Hoy nos acercamos a una de las obras que mejor definen el carácter del compositor, con la promesa de que, a lo largo de este año de efeméride, volveremos a recordar al maestro gaditano.

Falla se pasó seis años recorriendo los jardines de España. Nos explicamos.

En 1909, Manuel de Falla se encontraba en París, ciudad a la que había viajado en 1907 para completar su formación musical, junto a autores como Ravel. En la capital francesa comenzó a preparar una obra que supondría la fusión del piano como instrumento solista con la gran orquesta. Esta experiencia no se había dado de forma contundente en partituras firmadas por españoles. Se habían hecho esbozos, sí, obras en las que el piano sobresalía y dejaba en segundo plano a la orquesta, o viceversa. La orquesta sobresalía y dejaba que el piano tuviera apariciones puntuales y discretas. Pero ambos registros (piano y orquesta) en igualdad de condiciones y en franca confrontación, era una experiencia que había que probar. Y Falla comenzó a desarrollar su partitura.

Manuel de Falla en el piano del Cau Ferrat. Dibujo atribuido a Santiago Rusiñol (1915/AMF)

Cuando estalló la  I Guerra Mundial, el compositor español abandonó París y se refugió en la casa que su amigo, el pintor Santiago Rusiñol tenía en Sitges. Por aquella época, Rusiñol estaba preparando una exposición compuesta por 30 cuadros que describían los jardines de España. No cabe duda de que esta convivencia en la villa que el pintor catalán tenía en la localidad barcelonesa influyó notablemente en la obra que nos ocupa y que finalizó en 1915.

José Cubiles y Fernández Arbós

Noche en los jardines de España se escuchó por primera vez en el Teatro Real de Madrid en el año 1916. José Cubiles fue el pianista encargado de estrenar la obra, junto a la Orquesta sinfónica de Madrid, bajo la dirección de Enrique Fernández Arbós.

La obra consta de tres movimientos. El primero hace referencia a los jardines del Generalife, en la Alhambra granadina, tan querida y retratada por Falla en distintas partituras. El agua, los cipreses, las rosaledas, las avenidas cargadas de olores frescos, se reflejan en la partitura. El segundo movimiento es una danza breve y lejana. Pero Falla no nos dice de qué jardín se trata. Es una incógnita que el oyente debe adivinar en función de la música que escucha. El tercer movimiento refiere un jardín en la sierra de Córdoba. En este apartado sobresale la copla. Es tal vez el movimiento más celebre en la memoria del oyente.

Se pensó en un cuarto jardín, que estaría inspirado en el tango gaditano. Pero Falla decidió sacarle de la partitura y colocarlo en El amor brujo.

Amadeu Vives

Aunque cada uno de los movimientos es independiente, hay un motivo principal que recorre todos ellos y que es fácilmente reconocible. Este mismo motivo es utilizado también por el compositor Amadeu Vives en algunas de sus partituras. ¿Por qué esta coincidencia?

Falla y Vives compartieron piso en París durante algún tiempo. En la calle donde residían, un mendigo ciego interpretaba una melodía con su desafinado violín. Los dos la escuchaban cuando salían de casa. Y a los dos se les ocurrió utilizar los acordes del mendigo para estructurar sus particulares obras. 

Noches en los Jardines de España es, tal vez, la obra más rica y original de Manuel de Falla por el tratamiento rítmico, la introducción de motivos y escalas que no se habían utilizado hasta el momento y una orquestación muy francesa, propia de autores a los que Falla admiraba como Debussy o Ravel. Pero, más allá de las comparaciones, las influencias o las semejanzas que cada uno quiera apreciar en la partitura, pasear por los jardines de España de la mano de Falla es algo único.

Gabriel Sánchez

La Orquesta Sinfónica NHK de Tokio interpreta Noches en los jardines de España (3), exactamente Noches en los jardines de Córdoba, de Falla. Conduce el director de orquesta suizo Édouard Charles Dutoit y al piano, la pianista china Yuja Wang (Suntory Hall, Tokio, 2014):

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