Relatos con música

Beethoven arropa al rey

Colin Firth en una escena de la película ‘El discurso del rey’

“El discurso del rey”, escena 15, toma 1… ¡Acción! El característico sonido de la claqueta marca el inicio de la actuación. Colin Firth, vestido de almirante de la Armada Británica, representa al rey Jorge VI. La habitación es lúgubre, sin ventilación exterior, oscura, sólo iluminada por una luz roja tenue. También el mobiliario es austero: un atril sobre el que descansan unas cuartillas y un micrófono suspendido desde el techo por una barra metálica. No hay palabra, todavía. Hay que recrear el ambiente, antes de que el monarca se dirija a la nación, a toda la Commonwealth para anunciar que Gran Bretaña acaba de declarar la guerra a la Alemania de Hitler. Momento solemne, dramático, épico, preocupante, histórico, trascendental.

Tariq Anwar

Tariq Anwar, el editor de la película, ha preparado una música para ser utilizada de forma provisional durante los ensayos y en las primeras escenas, antes de acometer la responsabilidad de rodar los planos que se verán posteriormente en la pantalla. 

Necesita Anwar una música solemne para arropar la voz del monarca que es tartamudo y que, seguramente, se trabará más de una vez durante la alocución. Por eso la música debe tener altos y bajos, los mismos picos que las palabras del rey Jorge que, con toda seguridad, hará interminables pausas, preso del miedo a que sus palabras, solemnes palabras declarando una guerra, se malinterpreten o ridiculicen su figura. Una música protectora, cómplice, que denote tensión y a la vez cierto triunfo emocional, pues Jorge VI quiere transmitir también la idea de patria, de victoria del bien sobre el mal, del triunfo del pueblo británico, incluso antes de que se inicie la contienda.

Collin Firth y Geoffrey Rush en otra escena del film

El director de la película Tom Hooper no sabe nada. Está a lo suyo, a repasar el guión, a dirigir a los actores (dentro del set de rodaje sólo están Firth y Geoffrey Rush) y a cuidar del ambiente que envuelve la escena. Y de pronto escucha una música que va progresando paralela a las palabras del rey, que se detiene cuando el monarca hace una pausa para tomar fuerza, que avanza con la misma lentitud con la que se escuchan las palabras regias. Una progresión perfecta entre música y palabra, que crea el ambiente idóneo para comprender la complejidad a la que el rey tartaja se enfrenta en un momento histórico. Esa música, de dónde sale, quién la ha traído….

Aún no había responsable de la banda sonora del film. Semanas después se la encargarían a Alexander Desplat, un clásico de las bandas sonoras, nominado once veces a los Oscar y ganador de dos estatuillas. 

¿De quién había partido la idea y a qué música nos estamos refiriendo?

Tariq Anwar, editor de la película, pensó en el segundo movimiento de la 7ª Sinfonía de Beethoven, el allegretto. Su ritmo, carácter solemne, cadencia a la hora de ser interpretado, la misma historia de la marcha, eran los ingredientes perfectos para la escena.

Beethoven, en retrato de Joseph Karl Stieler (1820)

Beethoven compuso la 7ª Sinfonía en 1813, en plena invasión napoleónica del imperio austriaco. El segundo movimiento es un homenaje a los soldados heridos en la batalla de Hanan, que enfrentó en octubre de ese mismo año a soldados austriacos y franceses. La obra se estrenó bajo la dirección del propio compositor. Beethoven tuvo que dirigirse al público asistente al concierto, que se había organizado a beneficio de los militares austriacos que habían participado en la batalla, para hablarles de patriotismo, de fe en la victoria, de sacrificio y de lealtad. Las mismas virtudes que caracterizaban la alocución de Jorge VI en la película.

Director, compositor de banda sonora y editor coincidieron: nada de música provisional o de sombra de ensayo. El segundo movimiento de la 7ª Sinfonía será la recreación musical de El discurso del Rey.

La obra se grabó en los estudios Abbey Road de Londres, con Terry Davies dirigiendo la Orquesta Sinfónica de Londres. Para crear un sonido acorde con la época, la partitura se grabó con micrófonos antiguos extraídos de los archivos de EMI que habían sido fabricados especialmente para la familia real británica, la misma que se recrea en la película.  

Gabriel Sánchez

Suena la 7ª Sinfonía de Beethoven con Colin Firth, en el papel del rey Jorge VI, pronunciando su discurso ante el Imperio Británico tras la Segunda Guerra Mundial:

Y aquí la Orquesta Sinfónica Simón Bolívar de Venezuela, bajo la batura de Gustavo Dudamel, interpreta la Séptima sinfonía de Beethoven en el Palau de la Música Catalana de Barcelona (2017):

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