Invierno tardío

No es increíble cuanto ven mis ojos:
nieva sobre el almendro florido,
nieva sobre la nieve.
Este invierno mi ánimo
es como una primavera temprana,
es como un almendro florido
bajo la nieve.
Hay demasiado frío
esta tarde en el mundo.
Pero abro la puerta a mi perro
y con él entra en casa calor,
entra la humanidad.
Antonio Colinas
El almendro, como la vida, resiste al invierno
Al igual que en los inviernos tardíos el almendro ya en flor se ve sorprendido por la nieve, el frío invernal amenaza el calor de nuestra casa. La llegada del calor (y la humanidad) que simboliza la entrada del perro de vuelta al hogar, en contraste con el frío exterior, nos recuerda la importancia del refugio y la conexión humana. Mediante una escena invernal, el poeta celebra la vida, la calidez humana y la esperanza primaveral (el almendro en flor, que resiste), pues en el poema, la naturaleza no es solo paisaje, es también el espacio donde la vida resiste y se renueva a pesar del invierno. Del frío tardío.
A.S

Precioso poema