Filadelfia exporta sonido

Un punto intermedio entre las dos grandes urbes norteamericanas (Nueva York y Washington), Filadelfia es la ciudad más poblada del estado de Pensilvania, por encima de su capital, Harrisburg. En su momento, la ciudad tuvo un papel importante en la independencia de las trece colonias. El carbón y los productos agrícolas eran sus principales riquezas. Pero, con el paso del tiempo, la ciudad ha pasado a la historia por otro bien exportable: la música. Y, además, dio nombre a un sonido característico y muy original que recordarán las generaciones nacidas en la década de los 50 y 60 por haberlo escuchado y bailado en las discotecas de moda de la época. Nos referimos al Sonido Filadelfia.
En 1971, Gordon Parks dirigió una película titulada Shaft. Se trataba de un thriller policiaco en el que un detective negro investiga a un empresario corrupto y blanco (sobre todo blanco) para esclarecer un asesinato. La película formaba parte del subgénero denominado Blaxploitation, una palabra compuesta que más o menos viene significar algo así como la explotación de los negros. El movimiento en el que estaba integrado este tipo de manifestaciones culturales reivindicaba los derechos civiles de los negros frente al estereotipo que se estaba acuñando en Hollywood con películas que incidían en la idea de criminalidad y delincuencia de este colectivo.

La banda sonora de Shaft fue creada por Isaac Hayes, un compositor y cantante negro. Para la composición de la música que acompañaba a la película reivindicativa de la figura honesta de los negros, Hayes utilizó el concepto de soul sinfónico, dándole a este género musical una cierta relevancia, tras haber pasado un largo periodo en el olvido.
Pero no sólo de la banda sonora de la película vive el Sonido Filadelfia. En 1971, el mismo año del estreno de Shaft, Kenny Gamble y Leon Huff, productores musicales, crean el sello discográfico Philadelphia International Records (PIR). Lo primero que hicieron estos dos consagrados productores fue organizar una gran orquesta que iba a servir de soporte a la mayoría de las grabaciones del sello. Esta formación, conocida como MFSB grabó en 1973 T.S.O.P., siglas de The sound of Philadelphia. Esta melodía instrumental sería la encargada de popularizar el particular sonido del sello con un enorme éxito en todo el mundo y aún hoy es utilizada en anuncios de televisión o cabeceras de programas de radio.

¿Qué diferencia al Sonido Filadelfia respecto del soul tradicional? Unos extraordinarios arreglos orquestales, el valor que se le da a las cuerdas (violines y contrabajos fundamentalmente) y las punzantes intervenciones de los instrumentos de viento. Además, sin dejar de ser música soul, y adelantando lo que sería la Música Disco, el Sonido Filadelfia incluye una gran riqueza instrumental, posible entonces gracias a los avances y las posibilidades técnicas de grabación de la época. Así, en unas cuidadas producciones perfectamente dirigidas incluían unas inmensas secciones de cuerdas y vientos, fuertes secciones rítmicas, numerosos arreglos vocales y teclados, logrando como resultado un sonido sofisticado pero que siempre da la sensación de estar escuchando una música profundamente emocional, viva y optimista.
Representantes del Sonido Filadelfia fueron Barry White y los archiconocidos The Jackson Five, entre más de una docena de cantantes y grupos que fueron captados por el sello PIR para exportar al mundo entero una de las experiencias musicales más importantes del siglo XX. Echemos la vista atrás, hagamos memoria y recordemos…
Gabriel Sánchez
Isaac Hayes interpreta Shaft en la ceremonia de ingreso en el Salón de la Fama del Rock and Roll de 2002:
