Probando de musa




Me apunto a hacer de modelo en un taller de artistas locales con el objetivo de subir mi autoestima y sentirme segura de mí misma. Nada más sentarme en mi taburete de musa me siento como una obra de arte digna de museo. Pienso en la Venus de Milo, la de Botticelli, en la gran odalisca y hasta en el David de Miguel Ángel.
Después de la clase los artistas enseñan sus cuadros.
No sé yo si me siento muy Afrodita.
PAULA
