Llevadura

SONETOS
Llévannos los ríos hacia la mar,
y elévanos el sol de nuevo al cielo,
desde donde nos vuelve a derramar
para regar los pámpanos del suelo.
Llévannos las calimas y los vientos,
las abejas, los pájaros, las nubes,
las lluvias, las heladas, los aludes,
la noche cruel y blanca de los tiempos.
Llévannos las edades y la piedra,
sepúltanos la gris ceniza amnética,
ignóranos la cósmica genética.
Contritos a fantasma y poliedra
fantasía, alevosa y malemérita,
dejámonos llevar, llevados de ella.
Guillermo Sánchez Amador
