El sueño de una noche de invierno

Había una vez un niño
que soñaba con crecer
y se medía con lápiz
cada invierno en la pared.
¡Qué orgulloso se sintió
aquella primera vez
al ver en su espejo el vello
crecer en su joven tez!
Fueron venciendo los años,
al fin cayó la vejez,
llegó su vida al invierno
subiendo por la pared.
Al borde del sueño eterno
pensó por última vez:
«Echo de menos al tierno
niño que quiso crecer.»
Guillermo Sánchez Amador

Gran poema…cortito!