Luna en estado grave por herida de pluma

POEMAS
Era de noche y la pluma
flotaba por la piscina,
posada sobre el espejo
azul del agua divina.
Salió a mirarse la luna
–¡mirad su luz blanquecina
cernirse sobre el vencejo
posado en aquella encina!–
y vio brillar de la pluma
el algodón en su espina.
Silbaba el ave un quejío
que fue a morir en la espuma,
la pluma muerta de frío y
la luna muerta de envidia.
Guillermo Sánchez Amador

Ay la luna lunera… ¡genial!
Qué bello poema y qué lorquiano. ¡Y ese título, Luna en estado grave por herida de pluma…! Enhorabuena al autor.