Próxima parada: Museo Sorolla

Este jueves, 15 de octubre, se abre al público un nuevo, ampliado y renovado Museo Sorolla

Clotilde (García del Castillo) no solo fue la musa, compañera y esposa del pintor de la luz Joaquín Sorolla (Valencia 1863-Cercedilla 1923), sino que fue la responsable de organizar muchas de sus exposiciones y llevó a cabo la contabilidad y administración de sus bienes. Dos años después de fallecer el pintor, Clotilde hizo testamento donando su vivienda y taller de la calle General Martínez Campos, de Madrid, así como todas sus colecciones de pintura, escultura, mobiliario y diferentes objetos al Estado español, que los aceptó en 1931. Fue, pues, la responsable de que el legado del pintor haya llegado hasta nuestros días.

En 1932 el Museo Sorolla abrió las puertas al público y desde entonces y a lo largo de noventa años ha tenido algunas remodelaciones y renovaciones parciales. En 2009 el Gobierno de Zapatero adquirió dos locales colindantes en la calle Zurbano –más de 2.000 metros cuadrados– con la idea de una futura ampliación. Sí, sé lo que piensan, el museo se encuentra en este hoy codiciado –por algunos– cruce de calles madrileñas.
Mirto, jazmines y adelfas para la cubierta

El proyecto integral de la ampliación arquitectónica y rehabilitación de la casa museo, a cargo de Nieto y Sobejano Arquitectos, comenzó en 2022, con un presupuesto de 6,5 millones de euros. Este jueves, 15 de octubre, abre sus puertas completamente reformada, lo que nos permitirá contemplar de nuevo esos jardines de entrada a la casa que te aíslan momentáneamente del asfalto de la ciudad o esas habitaciones de altos techos con cuadros de gran formato tan reconocibles como Paseo a la orilla del mar o Madre. Además, a partir de ahora contará con salón de actos, salas polivalentes para talleres y exposiciones temporales, taller de restauración, cafetería, etc. La cubierta de la ampliación se va a convertir en una terraza ajardinada que alegrará a los vecinos ya que tendrán desde sus ventanas una visión vegetal con setos de mirto, jazmines y adelfas, tres especies resistentes al clima de Madrid.
La enorme producción de Sorolla

La colección más amplia del Museo es, por lógica, las propias obras de Sorolla, que no son pocas, 1.294 piezas de pintura que son, según el Ministerio de Cultura, las que alberga el museo, además de obras de otros pintores que se fueron adquiriendo a lo largo del tiempo. Pero también están sus dibujos, a veces simples esbozos en carboncillo o escenas dibujadas de forma rápida. Están también catalogadas y fotografiadas. Son exactamente 4.985 obras, lo que da una idea de lo extraordinariamente prolífico que fue Sorolla.

Fotografías familiares
A estas colecciones hay que añadir cartas, esculturas, cerámica, textiles y mobiliario. Y mención aparte merece la colección de fotografías familiares y de viajes que guarda el Museo. Hay que tener en cuenta que el padre de Clotilde, Antonio García Peris, fue un reconocido fotógrafo valenciano que en 1862 había abierto su primer gabinete fotográfico. Así, pues, la fotografía era un arte conocido y familiar. El museo alberga 7.167 fotografías. Tal vez hoy en día los móviles de cualquier veinteañero cuenten con un archivo de miles de imágenes más, pero en aquellos tiempos era, desde luego, un lujo al alcance de muy pocos.
Visité de niña la Casa Museo con mi padre, y lo hice de joven con Alfonso, por entonces mi novio, y unos años después con mis hijos. Siempre es buena la ocasión para adentrarse en esa luz mediterránea que tan bien plasmó Sorolla en sus lienzos.
A.A.
