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Las Alas de la poeta ucraniana Lina Kostenko

Lina Kostenko

A finales de 1930, agentes del temido NKVD –Comisariado del Pueblo para Asuntos Internos de la antigua Unión Soviética, antecedente del KGB- se presentaron en casa del profesor, y políglota, Vasyl Kostenko para realizar un registro: «Muéstranos dónde escondes las armas», le inquirieron. Kostenko sonrió y señaló proféticamente con la cabeza la cuna donde dormía su hija, la pequeña Lina: «Allí», dijo*. Lina tiene hoy 93 años y es la más famosa poeta ucraniana viva, cuya obra, que sepamos, aún no ha sido traducida al español.

Lina Kostenko es una de las poetas más estimadas de Ucrania. Y su novela histórica Marusya Churai**, escrita en verso, está considerada como una de las obras maestras de la literatura ucraniana.

Defensora de la lengua y la cultura ucraniana, su activismo y su poesía realista y esteticista la hicieron destacar de inmediato, y a la vez muy popular, a pesar de recibir, y sufrir, los ataques de la crítica literaria oficial. Durante años fue silenciada, pero no fue impedimento para que hoy se la considere “la gran dama más famosa de la literatura ucraniana”, como la describe su compatriota, el escritor Andréi Kurkov (Diario de una invasión, Ed.Debate).

Hija del enemigo del pueblo

Lina, de niña con sus padres y hermano

Lina nació el 19 de marzo de 1930 en una ciudad de nombre casi impronunciable para nosotros, Rzhyshchiv, en el óblast de Kiev de la entonces República Socialista Soviética de Ucrania. En 1936 condenaron a su padre a un campo de concentración a 10 años de internamiento, así que con seis años se convierte en la hija de un “enemigo del pueblo”. Lina y su madre parten entonces a vivir a la casa de la abuela, en la llamada Venecia de Kiev, la isla Trukhaniv –pueblo que fue incendiado por las tropas alemanas en su retirada en 1943-. Más tarde seguirá sus estudios en Kurenivka y en Kiev, graduándose con mérito en el Instituto de Literatura Maksim Gorki de Moscú en 1956.

Tras su graduación, comienza a publicar sus primeros libros de poemas que en seguida fueron muy populares. La enciclopedia ucraniana define su poesía como “lírica y sofisticada, recurre a aforismos, coloquialismos y, con un lenguaje satírico, y es crítica con el autoritarismo”. Estilo y contenido que pronto le trajeron problemas.

El peligroso uso de las palabras

Lina Kostenko

En 1961 fue criticada, paradójicamente, por su «apoliticismo». «Los trucos formalistas en el uso de las palabras conducen inevitablemente a una distorsión y a difuminar el contenido ideológico y artístico de las obras” fue la acusación que recibió la poeta y otros jóvenes escritores de su generación. En 1963, Kustenko ve como sus colecciones de poesía Зоряний інтеграл y el libro Княжа гора (La estrella integral y La montaña del príncipe, en traducción aproximada) son retirados de la imprenta. Deja de publicar.

Prohibidos en la Ucrania soviética en esos años, los poemas de Kostenko se publicaron, no obstante, en revistas checoslovacas y periódicos polacos. De tarde en tarde, sus poemas conseguían llegar al público ucraniano a través de las samizdat. Samizdat o autopublicación era una actividad disidente en todo el Bloque del Este en la que se reproducían, a menudo a mano, publicaciones censuradas y clandestinas, pasando los textos de lector a lector. Escribiendo a mano se evitaban represalias, ya que la mayoría de las máquinas de escribir y otros dispositivos de impresión requerían registro y permiso oficial.

Camus como respuesta

En esa turbulenta década de los sesenta, Lina Kustenko participó de forma activa en el movimiento llamado Los Shestdesyatnyky (Los Sixtiers en inglés, La gente de los sesenta, podría significar), un movimiento cultural y disidente, que luchaba por preservar la lengua y cultura ucraniana. Escriben cartas a las autoridades protestando contra el arresto de intelectuales como Vyacheslav Chornovil, preso político en la URSS, pero también contra la invasión de Checoslovaquia en 1968 y el aplastamiento de la Primavera de Praga o contra la feroz persecución que sufrió la organización polaca Solidaridad.

“Cuando se me acusó de creación antisoviética y se me pidieron explicaciones, cité a Camus como respuesta: `Sólo digo que hay plagas y víctimas en esta tierra y que uno debe, en la medida de lo posible, negarse a estar con la plaga´». El nombre de Lina Kostenko no volvió a mencionarse en la prensa soviética durante años. Sus libros fueron prohibidos o retirados. El silencio duró 16 años.

En 1973 es incluida en la lista negra por el secretario del Comité Central de Ideología del Partido Comunista de Ucrania, Valentyn Malanchuk. En 1977, tras la marcha de Malanchuk, se publicó su colección de poemas Над берегами вічної ріки (A orillas del río eterno, traducción aproximada), y en 1979, en virtud de un decreto especial del Presidium de la Guardia Socialista Revolucionaria, se autoriza la publicación de su novela histórica en verso Marusya Churai, una de sus mayores obras, que llevaba seis años estancada sin reconocimiento. Por ella recibió en 1987 el Premio Shevchenko, la más alta distinción artística de Ucrania.

“Yo no luzco joyas políticas”

Kostenko recibe la Legión de Honor en la Embajada de Francia en Kiev el año pasado

Kostenko, que llegó a estar nominada para el Premio Nobel en 1967, ha recibido numerosos galardones, pero no siempre los ha aceptado. En 2000 rechazó la condecoración de la Orden del Príncipe Yaroslav el Sabio y en 2005 el título de Héroe de Ucrania que le concedió el entonces presidente Viktor Yushchenko. “Yo no luzco joyas políticas”, dijo en aquella ocasión. Por el contrario, el año pasado recibió, “con profunda gratitud”, la Legión de Honor francesa que dedicó a “nuestros guerreros, nuestros hijos, maridos, que luchan heroicamente y vencerán”.

Hace dos meses, con motivo de su 93 cumpleaños, el director de cine Oleksandr Kulyk, junto a otros artistas, filmó un vídeo con sus poemas, tan presentes ahora en esta guerra. «Para nosotros, Lina Kostenko es un genio de la palabra, una mujer de hierro y una leyenda viva, y su biografía es un ejemplo para millones de ucranianos y una fuente inagotable de sabiduría y de fuerza. La obra de Lina inspira y nos hace reflexionar sobre temas eternos», reza la descripción del vídeo.

El poema Крила

No hay nada traducido de su obra al español (que hayamos encontrado) pero sí, a través de su traducción al inglés, podemos ofrecer un bellísimo poema titulado Крила (Wings/Alas) que dice así:

Es cierto, los seres alados no precisan del suelo.
Aunque no haya tierra, habrá cielo.
Aun sin campos, habrá libertad.
Aun sin niebla, habrá nubes.

Esta es la verdad de los pájaros,
¿qué hay de la verdad humana?

Viven en tierra firme y no vuelan
a pesar de tener alas también…
¡Y ciertamente las tienen!

Pero en vez de ser de pelaje emplumado,
están hechas de verdad, honor, confianza.

Las de algunos son de amor leal;
las de otros, de infinitas añoranzas.
Algunos vuelan con laboriosa sinceridad,
otros con testarudez generosa.

Hay alas hechas de canciones, de esperanza,
de poesía, alas hechas de sueños.

Puede parecer que los humanos no vuelan,
pero tienen alas. Y tanto que las tienen.

(Traducción desde el inglés: Guillermo Sánchez)

La guerra desde la infancia

L. Kostenko

La guerra actual no la amilana: «Pertenezco a la generación que vivió la Segunda Guerra Mundial… Y esas bombas a las cuatro de la mañana: estoy acostumbrada a ellas desde la infancia. Ahora he vuelto a oír las mismas bombas, más terribles, y tengo que decirles que no tuve miedo. Nunca fui al refugio… Pensé que estaba bien. Dejémoslo estar: si me mata, me matará… El primer mes, sin embargo, no escribí mucho. Durante el primer mes seguí cada paso y cada matiz de esta guerra. Y luego me recompuse y empecé a escribir, escribir y escribir», declaró la escritora al comenzar la guerra en su primera entrevista para el canal de televisión de Kiev.

Hoy se recuerda, y viene al caso, una de sus frases más repetida: «Cada nación tiene su enfermedad. Rusia tiene una incurable».

Ana Amador

*La anécdota o leyenda la relata la editorial ucraniana A-Ba-Ba-Ga-La-Ma-Ga propiedad del poeta y editor Ivan Malkovich.

**La novela Marusya Churai recoge la leyenda de esta poetisa, compositora y cantante legendaria del barroco ucraniano, de la que se sabe muy poco.

En el año 2000, el actor Bogdan Stupkaa (1941-2012) puso voz al poema Alas (subtítulos en inglés):

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