Listas y otros sistemas

Me encanta escribir listas de tareas. Poder tachar paso a paso a medida que completo mis quehaceres. Lo que pasa es que nadie me avisó de que el arte de crear listas y el arte de cumplirlas son muy diferentes. 

Tendré unos cinco cuadernos llenos de listas inacabadas, promesas sin cumplir. Pero es que yo veo una lista y lo veo todo a la vez. Empiezo por la tarea número uno, pero la interrumpo con la número cinco. 

No sé si será cosa del TDAH o si a todos nos pasa un poco lo mismo. Sólo sé que se me olvidó enviar los e-mails, dejé la lasaña a medio hacer y el café se me ha quedado frío. A lo mejor por eso procrastino tanto, la lista de tareas (y no hablemos de la lavadora) se hace interminable. Pero pienso “¿no será mejor hacer a medias que no hacer nada?”. Quién sabe, puede que mañana me dé por hacer la otra mitad. 

PAULA

Un comentario en «Listas y otros sistemas»

  • el 23 de febrero de 2022 a las 6:29 pm
    Enlace permanente

    En mi modesta opinión, las listas de tareas las hacemos para no cumplirlas, al menos no inmediatamente. Hay que dejarlas madurar, necesitan su tiempo para encontrar el día y la hora adecuados para su ejecución. Si se hacen con rapidez sale una chapuza.

    Respuesta

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *